• Atilio Flores

«Dr. Strange en el Multiverso de la Locura»: Locura más que Multiverso

Actualizado: 16 jul

Por: Atilio Flores

Calificación: 3/5

El Dr. Strange quizá sea uno de los personajes que, a pesar de tener tan solo una película de origen, tienen más peso en todo el Universo Cinematográfico de Marvel (UCM). Este filme no solo funciona como la segunda parte de la historia en solitario de Stephen Strange (Benedict Cumberbatch), sino también para la de Wanda Maximoff (Elizabeth Olsen). Ambos han cobrado especial importancia en la línea cronológica del universo de Marvel desde 2016.


Lo interesante de esta secuela es la exploración de sus personalidades, en donde incluso la actuación de Elizabeth Olsen parece comerse la cinta que protagoniza Benedict Cumberbatch, pese a que encarna una versión oscura como la Bruja Escarlata, la villana en turno.



Esta introspección, donde vemos a un héroe transformarse en el antihéroe, marca una premisa interesante en el estudio, siendo quizás Loki el único que ha pasado de ser un villano a ser un antihéroe. Es precisamente ese factor que comparten Strange, Maximoff y Loki, de ser personajes que controlan la magia y la ilusión, quienes en sus arcos argumentales son susceptibles a caer en la búsqueda de sus ambiciones personales.

Sin embargo, la pregunta es quién ganará en un punto de inflexión donde no son poderes ni habilidades sobrehumanas las que prevalecen, sino más bien parten del conjuro de la magia y de la brujería, el bien contra el mal en su máxima expresión.

El filme recae en la carga emocional que Wanda y Strange tienen en sus vidas, en la búsqueda constante de la felicidad, algo que la película recalca literalmente a cada momento: «¿Eres feliz?», seguido del acto de hipocresía y autoengaño que demanda contestar con un «sí». Sus historias vienen acarreando el perder lo que más aman y los sacrificios que les ha valido llegar hasta donde están.


Dar ese paso al lado oscuro es tal como lo mencionó el Joker, de Heath Ledger, (2008): «La locura es como la gravedad, todo lo que se necesita es un empujón». Ese «empujón» que desemboque a liberar el lado más terrorífico de nosotros, que demuestre el decaimiento incluso de la moral, algo que verán tanto Stephen como Wanda en sus otras variantes a través del multiverso. Pero como diría el profesor Charles Xavier (Patrick Stewart) presentado en esta película como el líder de los Iluminati: «Que alguien tropiece y pierda el camino no significa que esté perdido para siempre».



Wanda probablemente sea uno de los personajes que más hemos visto sufrir al revelarnos en «Wandavisión» (2021) su infancia y orfandad gracias a las armas de Tony Stark, la pérdida de su hermano, el velocista Pietro Maximoff, y la de su esposo androide, Visión, a quien tuvo que ver morir dos veces. Por si fuera poco, su magia del caos solo la hace descubrir que sus hijos son una expansión de ella, y no son seres reales, al menos en este universo, por lo que necesita robarle los poderes de viajar por el multiverso a América Chávez (Xochitl Gómez), el detonante para enfrentar a Strange, quien busca protegerla.

Si bien el filme usa elementos de «fanservice» como la introducción de los X-Men, los 4 Fantásticos y los Inhumanos en otros universos, logra articularlos sin valerse de la nostalgia para abrirse paso. A diferencia de «Spider-Man: No Way Home», que se sostiene totalmente de ello.


Por otra parte, asienta muy bien las bases de nuevos e interesantes conceptos que no solo le dan pie al paso de nuevas ideas que planea a futuro, sino que abonan a la cosmovisión de la magia, tal es el planteamiento de la existencia de otros universos y que nuestros sueños son el reflejo de la vida de nuestros otros yo en ellos, así como también las concepciones de la deambulación, cuando un yo posee a otro yo de otra dimensión, o el de las incursiones, cuando un ser visita otros universos.



Esta tarea titánica de explicarnos estos nuevos mundos no hubiese sido posible de la forma lograda sin la dirección que Sam Raimi impregnó en cada poro de esta cinta, que se nutre con lo clásico del cine de terror. Sus planos, su montaje, las referencias homenaje —no solo a las dirigidas por él mismo como «Evil Dead» (1981), sino también «El exorcista» (1973), «El resplandor» (1980) y «Drácula», por mencionar algunas— le dan un tono distinto y grotesco.

Si bien la película peca en parte de ser pretenciosa con su titular, «Multiverso de la locura», y con una trama que parece retomar la leyenda de la Llorona, Dr. Strange logra dar una propuesta distinta a las historias contadas por el estudio, tal como trató de hacerlo Chloé Zhao con «Eternals» (2021), pero definitivamente Raimi se apropió como referente del género de suspenso y terror, algo que no logró establecer muy bien cuando dirigió la primera trilogía de Spider-Man (2002) con Tobey Maguire.


No obstante, seguir la fórmula de Marvel está latente y parece que la consume poco a poco como un parásito, en donde todo se solventa con el poder y la magia del amor y de creer en uno mismo.



Si no sabes nada de los personajes que aparecerán en esta nueva entrega te comparto el siguiente infográfico. Haz clic en la imagen para verlo en alta definición:

La crítica fue publicada por el autor en «La Claqueta» de la sección Arte & Cultura de Diario El Salvador el 24 de junio de 2022.

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